“Seguiré con la historia, Julie. Como ya sabes, me encanta ayudar, así que me encontraba allí, en el bosque, buscando a esa manada de Wargos que estaban aterrorizando al pueblo últimamente. Estaba atardeciendo, y aún no había encontrado rastro de aquellos lobos. Estaba pensando en volver cuando, sin darme cuenta, de pronto me vi rodeado por cuatro docenas de ojos rojos, como la sangre, ¡clavados en mi! No es que tuviera miedo, Julie, pero aquellos hijos de mala madre eran listos.
Desenvainé mi acero, y fui despachando uno a uno, sin demasiadas complicaciones, a los Wargos que se abalanzaban sobre mí. Ya habrían caído, aproximadamente, más de media docena cuando uno de los más grandes de la manada se abalanzó sobre mi espalda. Casi no me dió tiempo a reaccionar, pero el desgraciado acabó con medio metro de mi acero en su estómago, antes de derribarme con sus doscientos kilos de asquerosa carne. Así que así estaba la situación, yo inmovilizado bajo una bestia, y al menos una docena más alrededor de mi, preparadas para atacar.
Yo ya estaba encomendándome a Marië cuando, surgidas de la nada varias andanadas de flechas hicieron estragos en la manada…¡Parecía que un ejército hubiese venido a salvarme! Las flechas volaban y silbaban en todas direcciones, desencadenando un infierno entre las bestias. La refriega solo duró unos segundos, cuando, con más de la mitad de esos animales del demonio yaciendo, aseteados, en el suelo, los miembros restantes de la manada, aproximadamente tres o cuatro, salieron huyendo con el rabo entre las pierna. Entonces, vi a mis salvadores: Tres elfos descendieron grácilmente de los árboles, y, tras ayudarme a incorporarme, y cerciorarse de que los wargos estaban bien muertos, se fueron por donde habían venido. Tan solo logré arrancarles unas palabras… se hacían llamar los Halcones de Gil-Throndel.”
Los Halcones de Gil-Throndel son un cuerpo de arqueros de élite que patrullan los bosques, ayudando a los viajeros en ocasiones, y rechazando ataques y sirviendo de exploradores o destacamento avanzado en los momentos de guerra. En este sentido, forman la mejor tropa de batidores del ejército Taihenita, y son envidiados por las demás tropas del mismo, por su eficacia y popularidad.
Tan solo integrada por elfos o semielfos, debido a la búsqueda de unos sentidos lo más agudos posibles, esta unidad de élite tiene su centro de mando en la ciudad arbórea de Gil-Throndel, ciudad de la diosa Taihen, y, aunque la filiación divina no es un requisito indispensable para la entrada en el grupo, los seguidores de Taihen son, usualmente, los mejores Halcones, posiblemente por su conocimiento en cuanto a bosques y terrenos naturales se refiere.
Características:
- Ubicación: Gil-Throndel.
- Restricciones: Solo elfos o semielfos; No Malvados.
- Clase Predilecta: Explorador (arquero).