“Mis viajes han sido numerosos, y en ellos he conocido a multitud de gente, en mi afán por conocer a cada una de las diferentes personas que viven en las regiones de Elenya. He conocido a los tramposos comerciantes de Menelya, a los oscuros elfos de la ciudad del pacto; he conocido a sus primos más salvajes, de la frondosa Gilan, así como a los siempre amables habitantes de Adertha. Y después de tantos viajes y tanta gente, solo puedo afirmar una cosa: No encontraras dos personas iguales en toda Elenya

Hermes el caminante

Como bien apunta Hermes el caminante, la gente en Elenya es muy variada; cada persona es un mundo… Aunque no podemos obviar que, siendo una tierra muy influenciada por las Deidades, los habitantes de cada región dominada por uno de los dioses principales siguen, en su mayoría, la tendencia divina. Así los habitantes del sur, de la región de Menelya, van bastante a su aire, preocupándose de sus asuntos, y con el dinero como principio básico, mientras que, por el contrario, en las tierras de Adertha el viajero se encontrará, por lo general, con personas amables y bondadosas, dispuestas a ayudar al aventurero en muchas ocasiones, aunque bastante apegadas a la ley.

La ley también tiene un gran peso en las tierras del noreste, en la vieja Azerbaiän, ciudad de estrictas normas donde el honor es el principio imperante. Y, en contraste con esta tendencia, Gilan Throndel es una ciudad mucho mas libre y caótica, cuyos habitantes actuan según su interés, pero sin dañar a los demás, ya que el respeto es uno de los pilares básicos de esa sociedad.

Para finalizar, al noroeste, la tierra de Molochend es bastante caótica. Tan pronto uno de sus ciudadanos podría ayudarte con el equipaje, como meterte una daga entre las costillas y llevarse todo tu oro…