Esta es la historia de Cielos Oscuros que iré completando poco a poco, desde su origen, hasta su final, unas 6 eras de emociones transmitidas desde mi mugrienta cabeza, ahi vamos
En el comienzo de los tiempos, la tierra de Elenya se sumergía en una tristeza de grandes magnitudes. Sus habitantes, en su mayoría humanos de la madre tierra, trabajaban los campos con afán pero con pocos resultados. El hambre era común entre las tierras y la supervivencia contra las bestias era el punto común entre todos los que ansiaban de una vida feliz. La luz era poco conocida en Elenya, los grandes astronomos de aquella epoca vaticinaban que la esfera de fuego del cielo era una vieja amiga que ya había vidio muchos años.
En las tierras del noreste, más cercanas a los grandes mares y frondosos bosques, habitaban la mayoría de los elfos del continente. En su larga vida muchas eran sus tristezas y calamidades pues todos estaban inmersos en un cielo gris que mermaba el brillo de sus ojos. Muchos de estos elfos, ansiosos de conocer nuevas tierras, emigraron al norte del continente donde la luz era más intensa y los campos más extensos. Entre los años -900 y el -728, los elfos formaron una ciudad esplendorosa y gigante, llena de riquezas, civilización y gran progreso. Durante los años la ciudad de Belerion acaparó el comercio del continente, empobreciendo a todas las demás regiones de Elenya.
Los elfos del noreste comenzaron a morir de hambruna, los campos no erán más que bastos desiertos extendiendose hasta las desconocidas civilizaciones de BlomTosh.
Tanto humanos, como elfos y otras razas hambrientas hartas de la pesadumbre se vieron inmersos en actos de pillaje y adoración a dioses oscuros. Los más viejos del lugar no recordaron como llegó, muchos fieles o quizá algun rito antiguo en boca de un nigromante… pero la oscuridad absoluta llegó a Elenya, el dios de los no muertos, Moloch, había enviado a uno de sus más terribles discipulos, Vampire. Este ente nomuerto comenzó a crear enfermedades de extraño poder sobre la población y sus fieles asentaron un campamento en unas viejas ruinas.. a la que más tarde llamarían Mordhein (ciudad del nomuerto).
Entre los años -728 y -123, Mordhein se asentó en lo más profundo de la baja sociedad y la falta de recursos fue un gran incentivo para preparar las primeras batallas del continente. En la guerra de Dur Manjé ( Negro Junio,-121) las tropas de Belerion enviaron una gran represalia de defensa militar, dejando a Mordhein en la más absoluta de las ruinas, dejando a Vampire silencioso durante el siguiente siglo.
Tras esta guerra la hambruna se cebó en todos los habitantes. Los asentamientos elfos del sureste comenzaron a buscar respuestas entre los dioses, sin encontrar nada factible, poniendo sacrificios como excusa para tener una boca menos a la que alimentaro para tener fuerzas en ellos mismos creyendo en falsos dogmas.
La era de la semilla, era de luz (0 - 128 DM, después de Marié)
Una de aquellas familias tristes se dispusó a sacrificar a su recien nacida hija Mariëlanthalasa, una elfa de ojos turquesa y pelo rubio como el oro que esbozaba siempre una agradable sonrisa a todo aquel que la mirara. Pero el destino de la pequeña Marië era morir sacrificada en los acantilados como era costumbre en los poblados del sureste.
En una corta pero intensa ceremonia, Marië fue lanzada al vacio directa a los extensos mares por manos de sus progenitores que esperaban una respuesta de los cielos ante la enfermedad que sufrían ellos y muchos de los suyos. Pero cuando estos volvieron a su cabaña entre sollozos encontraron a la pequeña Marie en una cuna sonriendo y pataleando. Desde aquel momento, las cosas no volvieron a ser las mismas.
Marië fue creciendo como mujer y trabajó el campo, consiguiendo más resultados que otros lugareños sin duda. La gracia de Marie se extendió por toda la región y aun faltando la luz, la productividad de la región creció como la barriga de un cervecero. Todo el mundo atribuia grandes poderes a la sonrisa de Marie, pero ella humildemente rechazaba todos los halagos dando de comer al necesitado. Marië ganaba en los corazones de la gente, enamorando a cada elfo que se cruzaba con ella….. aunque ella prefería el rumor del mar al amor fisico.
Todo esto llegó a oidos de Mordhein y Vampire planeo su proximo movimiento. A pequeñas avanzadillas iba enviando escuadras que saqueaban los campos del sureste sin ningún reparo. Quemando campos y casas, violando mujeres y matando inocentes los soldados de Vampire llegaron hasta la aldea de Marie, asesinando a gran parte de su familia y a sus propios padres mientras ella, ausente en los acantilados escuchaba las rimas de un elfo pelirrojo. Cuando volvió a su casa Marie conoció por primera vez la tristeza y la desolación, no queriendo vivir más aquello. Marië se arrojó de nuevo por los acantilados con la esperanza de volver a resucitar como le contaron sus padres.. pero esta vez Marielanthalasa se hundió en lo más profundo del mar.
Casi moribunda a muchos metros debajo del mar, Marié lanzó unas semillas de su propio campo al fondo. El cielo se volvió oscuro.
De las entrañas del mar creció un esplendoro árbol que en minutos llegó trepando a tocar el cielo y abrir las nubes. Entre las ramas, Marié llegó al Leinalee o Valhalla y contempló la absoluta luz. El arbol erguido generaba una luz de magnitudes extraordinarias, dando esperanza a los corazones más sombrios y valentía a los hombres de familia. El arbol de Marie llegó como una bendición extraordinaria, incluso las piedras comenzaron a tomar diversos colores, comerciando con una muy extraña a la que llamaron Celeb (”plata”) , los poblados elfos crecieron a gran medida al igual que la fe en su nueva diosa, la gran Marie.
Y entre los alrededores del arbol creció la magnagloriosa Adertha-Celeb (”reunion plateada”), mas conocida como la Ciudad de la Luz.
La era de la semilla, la era oscura (129 al 815 DM)
La magnificencia de Adertha Celeb al principio de esta época contrajo una inmigración importante a sus bosques, la riqueza de la plata y la contemplación del arbol de luz traía inumerables fieles a la Iglesia de Marie, donde era nueva costumbre expiar tus pecados en los acantilados que más tarde fue llamado Balcón de Marie.
Por esta epoca comenzaron a conocerse a los enanos, que habitaban en sus rocas, al igual que los gnomos. Los enanos disfrutaron de la minería en las montañas y formaron el pequeño asentamiento de Koilan.
Los celos por las riquezas aumentaron en Mordhein y Belerion mientras los humanos y enanos del Sur emigraban hacia Adertha pidiendo una ayuda para sus campos. Las plegarias no tardaron en escucharse y Marié se dedicó a regalar semillas a sus más fieles y necesitados hijos. Estas semillas se recibieron con agrado entre la gente del sur y se creó en pocos meses la gran arboleda de Zerin-Ambroth. Estos arboles, más pequeños que el de Adertha, regalaron luz y felicidad a los humanos… pero no pasaron dos años hasta que todo aquello acabó.
Mordhein se llenó de ira, preparó a todos sus restantes ejercitos y en sigilo y con una buena treta de mentiras al entonces rey de Belerion Valendrian Doomdre, Vampire lanzó una maldición oscura a todo el reino del Norte. Entre los años 300 y 400, la población de Belerion fue disminuyendo a grandes medidas, sus grandes arcas se quedaron vacias, sus habitantes dejaron de ver la luz para siempre y los que aún quedaron allí cambiaron sus pieles a una tez más oscura, conviviendo su locura con la oscuridad y los fantasmas que pululaban las calles de la ahora maldita Belerion. Sus descendientes se llamaron “moriquendis” (elfos oscuros).
El orgullo de Vampire y las tropas de Mordhein creción en demasía y en el año 412 DM lanzaron una terrible ofensiva naval a los poblados humanos del Sur (batalla de Morgoroth), llegando hasta Zerin-Ambroth donde una nueva maldición oscureció a su gran arboleda, aun así, ni siquiera el poder de Vampire podía oscurecer totalmente los arboles de las semillas de Marie. El dios semimuerto comprendió entonces que debía conquistar el continente y destruir el poder de Marie para siempre. Como consecuencía de la destrucción de la arboleda el cielo se tornó oscuro por segunda vez, lo cual sirvió para que los mariánicos se preparasen para una de las guerras más temibles que existieron.
La batalla de Carch-Dal (”comillos afilados”,433 DM) fue sin duda una carnicería espantosa. Los bosques de Carch Dal sirvieron de defensa a las tropas de Adertha, que en minoria atacaban con máquinas de guerra y tenían el factor luz como ventaja. Aún así, las tropas mariánicas eran inexpertas y los mercenarios, asesinos y recien reclutados moriquendis de Mordhein acababan, al igual que sus enemigos, en las hondos acantilados de Carch Dal. Desaparecieron alrededor de 100000 cuerpos hacia su fondo, y según cuentan las leyendas aún se escuchan algunos gemidos y gritos de guerra si acampas allí.
La victoria final fue del lado de los mariánicos que entre las montañas muchos pudieron divisar como extraños poderes luchaban en el cielo, lo que los grandes clérigos vaticinaron como la Guerra de Dioses. Marié consiguió auyentar a Vampire y el cielo volvió con su luz y la paz al corazón de todos.
Tras años de trabajo, la gente del sur volvió a ver crecer sus pastos y gracias al trabajo en común nació la ciudad de Menelya-Dûr (”la venida de los cielos oscuros”) que aun regada por una pequeña luz hizo prosperar a la raza humana. Sin embargo, algunos elfos de Adertha descontentos con el pavor de la guerra y el totalitarismo de la iglesia Marianica emigraron al noroeste, formando pequeñas comunidades de elfos salvajes.
En el año 616 DM bajo grandes progresos tecnológicos se comenzó la busqueda de otros lugares habitables en el continente. Así fueron encontrados la isla de Iselder, tomada por muchos piratas y medianos aventureros, la isla de Rochon, donde emigraron muchos enanos de las montañas centrales, la norte y congelada Talisis, donde llegaron muchos nobles pero otros murieron por tomar la ruta por Belerion, y los inhabitables paramos de los pantanos.
En los años posteriores al 632 muchos eruditos se cansaron de sus dioses y buscaron entre los lugares más reconditos explicaciones a las preguntas inexplicables. Pasado el tiempo, Anyoel Archateryx, un humano muy amigo de la naturaleza y los bosques, creó la teoría de la fuerza interior a la que llamó Olve (”fuerza atada a la tierra”). Olve reside en todo lo que está vivo y da su fuerza aleatoriamente al crecimiento de todas las cosas, siendo el nexo entre todas las deidades, pero esta no formaba ninguna imagen física en sí. Anyoel profetizó por el continente hasta el año 678 consiguiendo incluso reformar a moriquendis de Mordhein hacia el lado de Olve, y por miedo a una represalia fuerte emigraron hacia los pantanos donde formaron la comunidad de Olven (”el que no se mueve de su tierra”). Con la muerte de Anyoel muchos crecieron en fé y el profeta quedó como un ente de los bosques que casi tocaba el Valhalla… pero seguía en la tierra observando el equilibrio entre la magia, la vida y la naturaleza.
Los años posteriores hasta el 815 no fueron tan felices, las pequeñas escaramuzas entre mariánicos y fanaticos de vampire eran un constante. Llegando las tropas del malvado nomuerto a inundar de espectros y niebla los grandes puertos de Adertha-Celeb, el conocido Pelondë.
La era de la independencia (816 -1053 DM)
” El continente se vio sumergido con guerras constantes entre las facciones molochenses y mariánicas derramando sangre por todas las tierras. Muchos refugiados que no quisieron ver nada en la guerra fueron atendidos por una ninfa que deambulaba entre mundos y tenía como nuevo hogar uno de los bosques más profundos del noreste. Piedra a piedra los refugiados comenzaron a levantar casas pero las hordas de Mordhein acabaron arrasando mucho de estos bosques. La ninfa Taihen tomó cartas en el asunto y derramó todo un volcan en erupcion por encima de los adoradores de Vampire. El volcan sirvió y servirá de defensa para la recien aparecida comunidad de Gil-Throndel (”Esperanza de luz”, 912 DM) congregando a centenares de elfos salvajes y amantes de los bosques. Nunca más volverían a ser atacados… y el Concilio de Gil-Throndel defendió durante siglos sus intereses
La constante guerra entre la luz y la oscuridad hizo florecer el saqueo y la pillería entre la gente más pobre. Los primeros gremios de picaros causaron estragos entre los pueblos más ricos, recalcando la importancia del Gremio Pek liderada por la mediana Dragrin Torrowbar, una malvada sedienta de poder que lleno sus arcas a base de vaciar bolsillos entre los heroes más conocidos del continente.
Debido a la insuficiencia de recursos y dinero, Mordhein intensificó sus ataques e invasiones contra otras ciudades, llegando a rodear Adertha por ambos lados pero la suerte estuvo una vez más en contra de los molochenses. Algunos humanos de las regiones más cercanas a los desiertos habían estudiado el dominio del arma cortante forjada a base de adamantita y su lealtad hacia Marie bendijo sus razas durante años en la guerra, aquellos humanos fueron llamados Faralash (”bendecidos”) y expulsaron las hordas de las tierras adyacentes en las guerras de la expulsión (999 DM), donde murió uno de los reyes faralash, Simon de Gurian.
Tampoco duro mucho la alegría en Adertha, sin un rey el arte faralash comezó a tomarse más como una moda que como un sentimiento de raza. La disciplina faralash cayó en malas manos y entre nobles y pueblos se desató una guerra civil, la Faralashte (”Sangre bendecida”, 1032 DM). Finalmente la pureza de la raza ganó en esta batalla, Adertha Celeb fue restablecida por un consejo, se prohibió el uso de armas y se restablecieron los suministros para los pueblos pequeños. Aún así la mayoría de autenticos faralash fueron exterminados en la guerra, y los que quedaron desaparecieron del mapa llevandose el secreto del bendecido: Mateo de Hammerman, Vergignon de Talion, Jesus de Alkavian, Gus de Ekardt y Vanessa de Dy’ner, la estrella faralash.
En el año 1042 una noticia se extendió por todo el continente como una lumbre de fuego en un bosque seco. Marie había restablecido su entera fe y se aproximaba el nacimiento de una nueva semilla de luz.”
La era del dragón (1054 - 1341 DM)
Fue en el 1054 cuando los habitantes de Adertha Celeb recibieron un regalo del cielo en forma de semilla. En los pies del primer arbol de Marie cayó la siguiente esperanza del continente. Despues de una investigacion de los mejores clerigos y druidas se llegó a la conclusión de que su poder podría ser superior al de otros arboles de luz. En secreto fue llevada hasta el santuario de Carch Dal donde Ajierro el druida lo guardó en secreto… pero igualmente lelgó a oidos de muchos mariánicos que en pequeños grupos de peregrinación emigraban hacia carch Dal para notar el poder de la nueva semilla. Finalmente llego a oidos de Mordhein.
Pero el gozo de Vampire volvió a caer en otro pozo, sus asesinos solo pudieron confirmar que al llegar al santuario de carch dal solo encontraron desolación, fuego y muerte entre los mariánicos. Algo o alguien habia robado la semilla y una sombra enorme proveniente del cielo reia entre los que habian conseguido sobrevivir.
Aquellos que consiguieron volver a sus tierras contaron como un enorme dragón rojo nunca visto se había apoderado de la semilla de luz matando como a mosquitos a grandes heroes que defendian la semilla. Su invencibilidad y carisma se hizo mella entre los habitantes del continente y su origen desconocido creo la leyenda del gran ladrón, Korn.
Aun con la insistencia de los templos de los dioses para recuperar la semilla los resultados fueron estrepitosos. En el 1216, una alianza entre distintas facciones fue aniquilada completamente por el fuego corruptor de Korn. Los habitantes se preocuparon al ver oscurecer por tercera vez el cielo, la nueva esperanza habia sido robada por un dragón el cual en todas sus facciones parecía indestructible hasta para los propios dioses.
Pero las gentes llegaron en demasia desde los puntos más alejados del continente para luchar contra lo que parecía el final de sus vidas. Ni siquiera Vampire queria creer que un dragón podria destruir sus ideas de oscuridad.
La era del cielo oscuro (1341 - 1441 CO Beta, CO 1)
“La leyenda de Korn el dragón se extendió como una mecha por todo el continente, en pocos años muchos habitantes dejaron sus casas para enfrascarse de pleno en la busqueda de la semilla más poderosa que jamás se había visto.
Los grandes heroes lucharon durante años contra el mal que se habia extendido por las tierras como una misera plaga de dolor. Las facciones se unieron aún con sus grandes diferencias para encontrar caminos hacia el dragón Korn. Entre los heroes se encontraban Gurian el loco que acabó consumido por su ira y dejando dos hijos que nunca nadie vio, el barbaro Malkav (descendiente secreto del faralash Alkavian) y su amada sacerdotisa de Vampire Julia Kensbane, el mediano Tassmahof Espiritu Libre y el clerigo guerrero de Marie, tambien descendiente faralash, Max Hammerman.
Entre diversas batallas y busquedas los guerreros llegaron a la desvencijada Belerion, donde descubrieron que las tropas moriquendis estaban creciendo entre sus desiertas calles y su nuevo rey Wouder’ka Doomd’re tenía y controlaba los grilletes de la bestia alada de color rojo. Doomdre se echó sobre la rica Talisis asesinando a los grandes mandamases y transformando a muchos en dragones sin alma que le servían de escudo contra las fuerzas salvadoras de Elenya
Los heroes lucharon interminablemente contra estos dragones, consiguiendo dos piedras de dragón de las siete que dominaba Doomdre para el maleficio. Pero aun así, como en toda la historia, la impaciencia de Vampire acabó con todo rapidamente.
El semidios en persona (segun dicen los grandes clerigos) fue a reclamar la semilla a Belerion y nunca volvió, supuestamente destruido por el poder de Doomdre. Las tierras se resquebrajaron a la muerte del nomuerto, creando grandes cataclismos en los caminos y el éxodo másivo de sus habitantes a tierras más seguras o islas inhabitadas. Mordhein cayó en ruina y Moloch volvió a su trono para poder todo en orden después de su letargo en el infierno. Algunos adoptaron a Moloch como padre, otros murieron locos y algunos siguen vagando por la tierra, sedientos, necesitados de su antiguo dios. Moloch levantó Mordhein con el nombre de Molochend y soltó su primera plaga… sus cuatro hijos. Urth la Muerte ya habia escapado de la mano de su padre hacia milenios y ayudó a la fuga de sus hermanos, Reikos el guerrero, Beldios la maldición y Amberena la hambrienta.
El más rápido en actuar fue Reikos que extendió sus males por la isla de Rochón, donde grandes heroes emigraron para establecer de nuevo la luz. Con la ayuda de los enanos Fireforrge, Max Hammerman derrotó a Reikos y recibió un amuleto de regalo. Malkav y Julia dejaron sus guerras por el amor y el mediano Tassmanhof creó una rica aldea y un castillo en Iselder para la proteccion de los labriegos.
Cuando las tierras parecieron de nuevo dominadas por las facciones, los nuevos heroes resurgieron para hacer un nuevo intento de recuperar la semilla.”
La era dorada (1441-1600, CO2)Cabe remarcar en esta epoca la busqueda exhaustiva de la semilla por todo tipo de heroes, que fueron muchos e importantes. A destacar la historia del Oilosse de Elve y Merle, la piedad del paladín Sir Talion y la muerte final del heroe Max Hammerman, consumido por el poder de Reikos contenido en el extraño amuleto anteriormente conseguido se suicido lanzandose por los acantilados de Carch Dal donde el espiritu de Reikos quedo atrapado durante siglos en su cuerpo.
El final de esta era fue relatado en su tiempo y e aquí el texto (retocao en un poco que antes escribia de culo
, y ahora tambien pero weno):
Los presagios de Celeb Gwine convirtieronse en realidad el dia 6 de Agosto del año 1512 de la segunda era. Las tierras comenzaron a moverse mientras la luz del cielo decaia y se movia a su antojo.
El espiritu de Morick le decia que los malos presagios dados por la bruja llegaban mas pronto de lo que uno podia imaginar.
-Una carta señor Cuentacuentos
Morick extrañado y levantado como un caballero oscuro de Moloch leyo con ansia la carta “Trae a todas tus huestes Morick, el Kaos de Menelya ha llegado”
Ian Kensbane desde el otro lado de Menelya notaba el ocaso de la luz y mirando a su colega de aventuras el enano Jaspe Fireforge y su hermana Fifur, bajo la cabeza lentamente preveyendo lo que se les venia encima
-Es hora de ir a Adertha amigo
-Brbrbrbr, noto el mal alrrrededor - dijo el enano clerigo de Marie
Morick frente a la luz del brasero de Menelya levanto animos a los suyos
-Partid a Mordhein! Enseguida!
-Mal Venir Morick -dijo el semiorco Indo- Sol ocultarse como en antiguos tiempos.
Las dos facciones se encaminaron a sus respectivas ciudades donde los dioses activaron su plegaria de guerra. El semidios de los moriquendi Wouder’ka Doomdre habia conseguido conocer el poder de la semilla y asi retó y se rio de los dioses por su debilidad. El precio que habia que pagar era demostrar el juego de matanza, la caza de Korn, el dragon. Grandes hombres se aliaron en la Batalla de Elenya (Venida del ocaso), Jaspe Fireforrge, Ian Kensbane, Drono Mallaroja, Silvana Andarg, Chesku Perch, Indo Amn, Fifur Fireforrge, Narilia Sternen, Morick Cuentacuentos, Feniel, Mordida Zeth, Wola Master…
El camino no fue facil, antes de llegar a las montañas una emboscada moriquendi mermo a los dos grupos, los magos nigromanticos y sus marchitamientos hicieron perecer a los mas fuertes sopesando un duro golpe para todos, Ian…. Silvana….. Fifur…. Drono y un pequeño picaro de moloch del cual no recuerdo su nombre cayeron ante el poder de la muerte de la plaga de Kaos
Tristes y desconsolados el espiritu de Doomdre les desconsolaba por el camino hasta que los dos grupos se cruzaron en la Cumbre de dioses donde el Kaos… les esperaba
-Doomdre que haces aqui? -dijo Morick
-Jugar con vosotros un poco, sois un muñeco endeble que canta pero no sabe escuchar
-Juro que te aplastare esa sucia boca!
Doomdre alzo los ojos y puso en reaccion cierto tipo de magia nunca conocida, Morick se arrodillo, parte de su alma habia sido arrebatada por doomdre. El caballero oscuro entro rapido a la cueva donde la hueste de Marianicos descansaba.
-Ayuuu….ayudadme….
-Brbrbrr, que te ocurre Morick? otro catarrrro?- dijo Jaspe
-Ese maldito doomdre.. me ha maldecido, ayudame Jaspe, te ayudare en todo lo que pueda a partir de este punto yo y mi grupo.
-Mi deber es para con los demas, te ayudare Morick
Jaspe alzo sus manos y despidio parte del dolor de Morick.
A la salida de la cueva del ermitaño, una brisa burlona paso a traves de ellos. Mordida Zeth instintivamente vio un brillo en el suelo… una llave dejada por el señor del Kaos…. recogiola en silencio y susurrando a su maestro el bardo morick, le cedio el honor de llevarla
El grupo armado y reunido se dispuso a entrar en la ciudad de Belerion. No hacia falta pensar que no les esperaban. Una hueste del elfos oscuros acabo con la vida de Mordida Zeth que fue acribillado a flechas y Wola consumida por un marchitamiento..
Morick recogio a parte de su grupo y encontro una hendedura por donde pasar… el castillo estaba esperando su entrada.
Jaspe acorralado y luchando junto a sus colegas noto la ausencia de Morick y con su instinto encontro la hendedura.
-Morrick traidor, estoy harto de tus juegos
-Ahh pequeño clerigo veo que te han maldito incluso mas que a mi, veremos que haces a partir de ahora
EL grupo volvio a reunirse entrando por las cloacas. Fueron sorteadas cientos de trampas venenosas, pero fue un fracaso, los picaros no estaban en su mejor momento, el miedo no era un buen aliado.
Dentro del castillo de los elementales los golpes fueron duros. La sabiduria de Jaspe destruia todo a su antojo aunque ni siquiera pudiese levantar el martillo, su fe lo convertia en poderoso. Indo repartia mandoblazos mientras morick cantaba con su flauta endemoniado por el poder de Moloch
Un suspiro vino
Un dragon Negro!!
EL grupo se agrupó y uso sus flechas mientras Indo golpeaba con furia el cuerpo del dragon. Media hora de combate fue la precisa para que los heroes derrotaran a este dragon.
Finalmente el grupo llego a la cima, un grupo de clerigos vivientes fue pan comido para el poder que desarrolaba el grupo hasta que llegaron a un claro donde el aire no corria…
-WARGGGGGGGGGGGGGGGGGHHHHHHHHHHHH
Korn grito
El miedo se apodero de todos
Tenia hambre
El dragon Korn se abalanzo sobre todos los presentes…. El poder de los alientos del dragon era una muestra terrible de destrucción. Ninguno podia pararlas, Golpeaban a turnos bandose en la estretegia pero Korn no fue tonto. Morick se lanzo en una de sus acometidas terribles con el estoque, Korn retrocedio un poco y lanzo dos alientos electricos dejando el cuerpo de morick incinerado en el suelo junto a su amada Feniel. Indo se volvio loco de rabia usando todas las armas que disponia, mientras Jaspe aun lanzando lo maximo de su fe , no podia contra el poder de korn, el cansancio….
Chesku el paladin hizo un mal movimiento que fue aprovexado por Korn para comerselo. Solo quedaban tres… Narilia, Indo y Jaspe que no queria ceder terreno. Korn movio su cola como un latigo de 300 toneladas y lanzo a indo inconsciente al suelo. El semiorco seguido por la rabia de Moloch y la fuerza de su raza intento levantarse torpemente… pero Korn escucho el movimiento de su gran cuerpo arrrastrandose por el suelo, y lo piso cruelmente expirando la vida del semiorco.
Jaspe en el suelo y sin fuerzas quedo ante la merced de Korn y Narilia quedó llevada por una catatonia de la que no podia salir.
-Una molochense y un marianico, dos que contaran las historia, estais acabados
-Grgrgr, dejame descansar mas y veras la que te doy!
-Esta claro enano que no podras superar nunca mi actual poder. Pero mira….
Doomdre lanzo un hechizo de sueño donde Jaspe se perdio. Veia a Silvana sentada en el pasado sola, borracha, perdida entre las sombras….
-Podria hacerte un juego de almas Fireforge, jugare con tu sentimiento
-Eres cruel doomdre
-Quieres que su niño crezca con un padre? Yo te doy la oportunidad
-Mi fe y mi admiracion por Marie me hace pensar solo en tratar de que crezca ese chico… Talion…
-Aha….
Y el alma de Jaspe volo entre los planos donde sigue los pasos y es bendecido por la mano de Marie mientras que el hijo de Talion creció a buen recaudo en los santuarios de BlomTosh, olvidado por la muerte de sus padres.
-Se acabo la guerra….. por ahora…
El fin de la guerra y la desaparición de Doomdre misteriosamente en algunos años reactivó la economia del continente. La mediana Dragrin Torrowbar compró la ciudad de Menelya y la hizo crecer hasta formar una ciudad enorme donde el comercio crecía en demasía y las gentes podían de nuevo volver a hablar de paz…. pero no por mucho tiempo….
Despues de los años pasados el poder de Doomdre comenzo a mostrarse por todo el continente con criaturas malignas y el dia profetizado por la iglesia de Marie como la germinación de la semilla se acercaba.
Las tropas de Adertha Celeb contemplaban ahora una singular escisión en sus filas, un grupo más fiel a la luz de Marie seguía ayudando pero mostrando indiferencia hacia los moviemientos molochenses, mientras que otro grupo paladinico batallaba por todas las tierras con el fin de parar a Moloch y de paso intentar recuperar la semilla. Este grupo inquisitorio luchó repentinamente contra hordas molochenses al filtrarse la información de que el cadaver de Max Hammerman arrastrado por el poder de Reikos había llegado a las frias tierras de Azerbaian.
Mientras tanto el pueblo de Gil Throndel notaba extensamente el poder creciente en Belerion y las acometidas moriquendis.
Historia
Concluía el año 1859, fecha de nuestra tercera era, el ultimo año de la germinación de la semilla. Un año más y la esperanza de la nueva luz se perdería para siempre. Un invierno más para llegar a un verano de desconsuelo para los pueblos. En una pequeña habitación de una posada de Gil-Throndel se formó una pequeña forma gaseosa de color azul delante de una figura encapuchada que mantenía sus dos manos en las rodillas.
- Maestra de Viajes. espero que este último haya sido el que os haga sentaros de una vez por todas - dijo la figura encapuchada -. Nuestra pena es solo comparable al daño que ellos han de llevar.
Del espectaculo de humo apareció en breves segundos la forma inequivoca de una ninfa, mas alta y esbelta que aquellas que pueblan los bosques, de mirada penetrante y gesto insalvable.
- Oh querida amiga de la Luz, tanto tiempo ensimismada en mis viajes que por primera vez en eones no he calculado bien el tiempo. -abriendo los ojos, dijo la ninfa - Lo se, se que el día de la germinación está cercana y que el ladrón no aparece siquiera para negociar un trato.
-Trato? Jamas! - replicó la figura encapuchada - Un ser así nunca propondría un trato sin hacer daño a nadie más. No tratará con nosotros , ni nosotros con él.
-Lo entiendo de sobra - la ninfa agacho las orejas - Todavía tenemos un problema más amiga. Duele dentro de mi no-alma el decírtelo pero ya sabeis que no podemos luchar contra el tiempo de Olve….
La figura encapuchada retrocedió.
-Lo sabeis -prosiguió- El día de la germinación mi puerta está abierta en otra dimensión. No puedo hacer nada para ayudar a la causa ese día, ni siquiera puedo interferir.
En el interior de la capucha se dibujó una estrella blanca, un pequeño destello que se causó, o al menos eso parecía, del reflejo de la luz de la antorcha en una lagrima de mujer que nunca caeria al suelo. La ninfa intentó aplacar el mal augurio.
- Vamos! -exaltó la ninfa - Que hay de tu orden de caballeros? Son cientos y bien preparados para la guerra. El campo de batalla lo conocemos, solo hay que tener el suficiente valor y corazón para ganar esta guerra.
- La orden de la luz se ha extinguido -opinó el ocultado - El ultimo paladín ha sido despojado de sus armas y sus medallas. Teniamos todas nuestras esperanzas en él, pero actuó de mala manera haciendo pactos con molochenses. Su alma se desmoronó y ahora solo puede librar su lucha interior.
- Eso es algo muy triste! -replicó la ninfa- Que hareis vos sola? Luchando contra ese malvado ladrón y su dragón despiadado? Wau, nunca se han medido las fuerzas, seria un espectaculo digno para mover el planeta!
Antes de que la ninfa pudiese exaltar todo su orgullo… la figura encapuchada levantó la mano en signo de protesta.
- La fe se ha perdido -dijo bajando la mano y volviendola a su rodilla - Los adoradores son escasos, y la plena batalla sería un fracaso por nuestra parte. Todo esta perdido, yo tampoco puedo hacer nada.
La ninfa bajó la cabeza muy apesumbradamente, movió los pequeños dedos de sus pies y cogió aire muy profundamente:
- Lo… lo siento de verdad Marielanthalasa
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A unos cientos de millas, donde las montañas se ciernen en frio y las fronteras de Adertha llegan a su fin…. las tropas del Paladín caido de Marie hacian sus ultimas victimas entre las criaturas inmundas que robaron las pertenencias del antaño heroe Max Hammerman.
-Señor - dijo un soldado acercandose a su jefe - Las hordas no muertas y elfos oscuros de Moloch han sido totalmente abatidas. Los que no están muertos ofrecen su rendición….
- Y que hay de los objetos? - interrumpió bruscamente el general elfo - Estan todos?
- Eh si señor -respondio rapidamente el soldado - Los objetos del heroe Hammerman están en nuestra posesión, así como el Amuleto de Anduriel señor. Lo tenemos a buen resguardo en una caja magica para impedir su poder corrupto.
- Excelente - opinó el general con media sonrisa- Eso sera un duro golpe para las intenciones de Moloch! El tercer hijo de la guerra nunca sera convocado! Marcha soldado y avisa al ejercito de mi arenga de victoria… Ah.. decapitad a los prisioneros. Marcha!
El soldado dio media vuelta y corrió rapidamente a cumplir la orden de su general. Por fin una victoria clara! pensaba para sus adentros el esbelto general elfo. Recordaba toda su vida a pedazos, sus ultimos cien años. La repudia que le daban sus padres, una elfa ladrona y un elfo bardo de demasiado buen corazón. La iniciacion en el templo de Paladines y la concienciación del peso de la Ley. El asesinato de su prometida por las huestes protegidas de Moloch. Su venganza multiplicada por mil victimas molochenses. El repudio de Marie por sus metodos! Pero ahora sí! Ahora tenia un ejercito envidiable en todo el continente, el repudio de Marie quedaría enterrado por los vítores de sus seguidores. Levantó la cabeza hacia el inminente crepúsculo, hacia los seis mil soldados que se apostaban ante él, expectantes e impacientes.
Después de una larga mirada, el general levantó su espada bastarda al aire y comenzó a claudicar sus palabras:
- Hijos de esta tierra! La victoria es nuestra! - hizo una pausa ante el estrepito de los gritos de jolgorio de sus oyentes- Durante siglos se nos ha negado elegir nuestra libertad! Se nos ha negado la luz! Se nos ha negado el poder de defendernos! Pero hoy! Hoy hijos de esta tierra! Hoy hemos acabado con la opresión! Nuestras casas se erigirán en esta misma tierra! Nuestros hijos creceran en ella! Pero os pido un ultimo favor hijos de esta tierra… Si quereis que vuestras semillas crezcan en paz…. deberéis luchar por ella! Los dias de la germinación estan cerca y no voy a permitir que vuestros hijos crezcan en la más absoluta oscuridad! Nunca! Lucharé contra el demonio y su dragón, con cualquiera que se cruce para conseguir la luz para nuestros hijos! Y nos recordarán por conseguir nuestra libertad! por la luz de Marie!!!! y si no nos escucha…… POR NOSOTROS MISMOS!!!
Los soldados explotaron en vítores hacía su general, unos gritando “guerra”, otros “libertad”…. pero al unisono comenzó a formarse un grito entre los presentes……
- Rey Belegia! Rey Belegia! Rey Belegia!
Las tropas del ahora nombrado rey de las tierras de Azerbaian se movían dos meses después de la coronación hacía la Cumbre de Dioses, el santuario geografico que siempre había mostrado las batallas de los grandes heroes. Belegia montado a grupas de su mejor corcel de guerra seguía meditando en las pocas posibilidades que tenía. Su ejercito contado en varios centenares no era lo esperado para luchar contra un semidios malvado y después de las batallas contra los molochenses las bajas habían sido numerosas.
Por los bosques de plata resonaban una y mil veces el estruendo producido por los cascos y grebas que amartillaban el frondoso suelo. Los canticos de los seguidores de Belegia era vivaz y animado aun sabiendo que la mayoría irian a una muerte segura…. pero la fe entre las tropas por un nuevo mundo impregnaba de valor sus corazones.
Un grito de alto resono retrasandose entre varios exploradores por todas las filas. Uno de los mejores exploradores de las tropas de Belegia, un desertado de las tropas de Moloch, camino raudo hasta el corcel del Rey y se inclino con media reverencia.
- Que nuevas me traes Patrick hijo de Cuentacuentos? - dijo el rey sin siquiera mirar a su interlocutor-.
- Señor y Rey - dijo el pelirrojo explorador - Nuestras avanzadillas de exploradores han encontrado rastros de tropas Marianicas por el camino, me atrevería a decir que parte de las tropas de los Dragones blancos de Adertha se encuentran acampados a unas cuantas millas de aquí, que hacemos señor? Ataquemos con fuerza al centro de este grupo y destruyamoslos!
Belegia medito varios segundos pero no hizo esperar:
- Planta la bandera blanca - termino diciendo.
- Pero… señor…. la bandera blan…..
- Plantala maldito molochense y acampad las tropas dos millas atras, en la ensenada.
Así fue que las tropas de Belegia acamparon despues de dias de marcha ininterrumpida. Esos dias de acampada fueron los ultimos dias felices de algunos…. la carne y la cerveza restante se acabaron durante las largas noches de jolgorio y vitores hacia el rey Belegia… aunque su propio rey no las compartiera con ellos.
Patrick entró a la tienda de campaña de su Rey:
- Su majestad…. hemos encontrado a un paladín a las cercanias de aquí con bandera blanca, no iba armado e insiste en hablar con vos.
- No hagas esperar lo inevitable, hazle pasar.
Una figura encapuchada de blanco entró lentamente y sin miedo ante el poderoso rey tirano Belegia. Retiró su capucha para liberar sus pelos al viento, sus ojos no caducos descubrieron a una semielfa de rostro triste y apesumbrado por los años pero de una belleza sólo comparable a los vástagos de la segunda edad.
- Ja! la hija del paladín desaparecido! Maldita bastarda! He pasado mis años buscandote para rebanarte la cabeza y te presentas ante mi sola y rodeada de mis tropas.
- Belegia, no he venido aquí para que me insultes, aun en la escuela de paladines de adertha aprendí a hacer oidos sordos de tus sandeces.
- Que esperaba sino oidos sordos de la hija de una fulana elfa? Querida Tailon, que comiencen a surgir palabras de tus bonitos labios que agraden a mis orejas puntiagudas antes de que mi mano apremie por desenvainar y hacer callar tus palabras.
La semielfa paladín sintio estremecer durante un momento, pero la fe de Marie la devolvió rapido a su postura erguida.
- Proclamado Rey de Azerbaian - pronuncio con respeto la semielfa - Las ultimas huestes de Moloch ya están en Cumbre de Dioses esperandote
- Que? como? que hacen alli?
- No lo sabemos Rey Belegia, quizá luchar contra los designios del malvado SinNombre? Nunca creimos que los Molochenses ayudarían en tal empresa pero ahora por primera vez veo una oportunidad demasiado buena para dejarla escapar.
- Molochenses en Cumbre de Dioses…… Ja! Mi victoría y mi nombramiento a Dios sera inminente! Eso temía siempre tu Diosa pero no podrá pararme, ella misma lo profetizó el día que nací.
- Los caminos son variados Rey Belegia….. Tengo a un batallón de 200 dragones blancos… los últimos que quedamos después de tu escisión en la Iglesia esperando para ver una nueva esperanza para el mundo. No creo que vuelva a repetirlo… Rey Belegia, dejanos unirnos a ti para ver reancer de nuevo esta tierra.
Belegia pensó en un momento en la suerte que su destino marcaba. Un aliado más para combatir y luego destruir… así él quedaría como el más grande y el único, el Rey de todos.
Belegia sonrió.
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Entre canticos y grandes pasos de la caballería las tropas conjuntas del Rey Belegia y la paladín Jinger Tailon llegaron a las primeras frondosidades del Bosque de Sangre. Algunos soldados de Belegia habían oido terribles historias de estos profundos bosques y parte de su miedo se mostraba al intentar entonar una canción de marcha que no se canta con plena fe. Según las leyendas, muchos heroes habían muerto entre aquellos arboles seducidos por maldades profundas e inombrables o simplemente despedazados por un Desgarrador de cinco metros de envergadura.
Las tropas se movían lentamente entre los susurros de los arboles y la niebla roja, observando y escuchando los cánticos de los pájaros enfermos y reduciendo pequeñas alimañas que entorpecían el camino de un batallón.
De repente, el silencio se hizo absoluto.
Knives Dos Rosas, un excelente mago elfo de la campiña marianica olfateo seriamente el silencio. Dejó fluir entre sus labios un conjuro ilusorio de premonición. Al gran mago esta vez no le duró mucho la concentración. Con la cara descompuesta trotó su caballo hasta el punto donde Patrick vigilaba la incursión.
- Qué ocurre mago? Por qué teneis esta cara tan palida siendo tan clara nuestra victoria?
- ARTILLERÏA!!!
Cuando Dos Rosas pronunció la última sílaba el silencio que reinaba se quebró con el zumbido enorme de un proyectil.
- RETROCEDEEEEEEEEED!! - gritó colérico Patrick
Pero fué demasiado tarde, el proyectil cayó al suelo aplastando con ello a una veintena de exploradores del primer pelotón. El semielfo contempló por primera vez los proyectiles irónicos de las tropas de Belerion. Al principio creyó ver un proyectil de catapulta de una decena de metros de diametros compuesta de pura piedra ocre… pero cuando el proyectil terminó su cometido de asesinato másivo el semielfo contempló entre los aplastados cuerpos de su regimiento una esfera burlesca. La esfera estaba formada por armaduras, lanzas, espadas, escudos, yelmos…… pero la gran mayoría del proyectil estaba formada por los cuerpos de aquellos que habían osado cruzar las puertas de Belerion, despedazados, destruidos y formando un brote de sangre compacto que servía de estela para las denominadas “cometas de la muerte”.
Al momento se escucharon una veintena de zumbidos más en el aire provocando el pánico entre el batallón, que corría desorganizado.
Aún corriendo como gallinas, las bajas fueron numerosas. Las cometas caían al suelo, derribando y aplastando vidas formando extensiones de su propia matería…. el miedo aún se propagaba más cuando alguno pensaba en que las tropas de Belerion reutilizarían dichas cometas con el añadido de su propio cuerpo. De alguna forma deberían recomponer estos proyectiles esos malditos Moriquendi.
Como enjambres de insectos alados, los moriquendi del malvado Doomdre, las temidas tropas sigilosas de Belerion comenzaron a surgir de entre los rojos arboles del bosque. Sus flechas imbuidas de poder elemental volaban entre la niebla, algunas impactando a las tropas del Rey, otras quemando y encendiendo árboles mostrando un digno espectaculo de lucecitas de muerte entre el entorno rojo.
Belegia vió una clara desventaja de batalla, sus tropas huían como locas y a consecuencia de ello perecían como cobardes. El rostro se le lleno de ira. Puso ambas manos en la vaina y desefundo a Lamenloth. La espada bastarda del rey era conocida entre leyendas, Lamenloth había descansado una vez en la tumba del antiguo Dios del mal pero ahora la empuñaba Belegia después de que Marie le prohibiera usar tal artefacto de mortandad. Lamenloth vibró en el aire con el puño robusto de Belegia.
- Al oeste!! Retirada!! Damba’ lath! Retirada!! A los bosques Antiguos!! - vociferó Belegia.
Lamenloth brilló fuerte mostrando una guía a las tropas por donde escapar. La luz azul de Belegia se extendía entre los corazones de los cobardes y Lamenloth se aseguraba de que el mensaje de retirada llegará a los corazones de fe en la batalla.
Las tropas corrieron hacia el oeste perseguidas por los moriquendi más asesinos de la ultima era. Las tropas seguían cayendo ahora de uno en uno entre proyectiles certeros. Era cuestión de tiempo que las catapultas de las “cometas” se adelantarán en su posición y acabase la guerra con una rápida y amarga derrota……..
- Mantened la distancia! - vociferó Belegia montado a caballo y alzando a Lamenloth.
Las tropas al mando del rey retrocedian a grandes zancadas perseguidos por los ejercitos moriquendi, defendiendo la posicion con lineas de arqueros que desgraciadamente no tenian tiempo de salvaguardar sus propias vidas. El estruendo que causaban los centenares de flechas y proyectiles en el aire hacia que todo fuese un caos borroso.
En aquel momento de perdición Belegia meditó frustradamente su vida, tiró salvajemente de las riendas y su caballo se levantó en dos patas. Rogó con la mirada hacia el cielo, siempre oscuro e impenetrable y el tiempo se hizo demasiado lento para los pensamientos de Belegia, un pesado segundo, dos pesados segundos…… un pajaro en el aire………
- Formad un cuadrado de contención! -gritó Belegia amplificado por su propia espada mágica-. Belegia enfiló su caballo directamente hacia el nucleo de la batalla con tremenda furia.
Silavatar el capitan moriquendi retrocedio unos cuantos pasos al ver la carga de Belegia. El rey armado con su armadura gris, bastarda en mano y un caballo de guerra tremendamente grande retumbaban la tierra santa de los Bosques Antiguos, los limites de los elfos de Gil-Throndel. Al dar un tercer paso atrás , la gargante de Silavatar fue perforada de lado a lado por una flecha elfa.
- No rezais a vuestra madre cuando las cosas se ponen mal? - gritó Belegia aplastando con su carga a varios moriquendi-. Yo lo hice!! Ahora rezad vosotros a vuestras fulanas!
Entre las ramas de los arboles se vieron siluetas saltando de lado a lado, deteniendose solo un instante para lanzar una flecha directa al corazón de cualquier elfo oscuro a menos de doscientos metros. Los arqueros taihenitas eran diestros en el arte del arco y la vegetación de su región les hacia practicamente invisibles para cualquiera. Mientras las flechas volaban entre centenares, el escudo cuadrado del ejercito de Belegia fue avanzando y desangrando las tropas enemigas.
El rey Belegia no perdia la vista de una silueta muy esbelta de pelo blanco que saltaba de arbol en arbol como un gracil gato. recorrió a saltos centenas de metros casi perdiendose toda vista de ella pero se separó casi a la altura de las catapultas de cometas. La silueta movió su brazo hasta su pierna y un pueqño fulgor azul parecido a una pequeña espada de poder cortó una liana de un arbol. El estruendo final de la batalla se fue formando cuando cayeron de las ramas cientos de toneladas de madera.
Después solo silencio.
Patrick se acercó timidamente a la paladin Jinger que miraba con resignación los cadaveres de muchos.
- Qui… quien nos ha salvado?
- La Flecha Felina……..
- Merle Tir’ein!?????!!!!
Las sinuosas piernas de Merle Tir’ein pisaban con gracia las hojas del suelo ya ensangrentadas por el final de la batalla. Acercandose a Belegia, su hijo, no pudo reprimir una sonrisa dulce hacia el rostro del rey. Aunque Merle era de corazón puro nunca entendió el comportamiento de su vástago, ahora transformado en un guerrero de reputación en todo el continente.
- Nunca debiste abandonar el lado de Marie - dijo Merle bajando la cabeza hacia el suelo.
Belegia levantó suavemente la barbilla de su madre para que la mirase directamente a los ojos.
- No es Marie la que me regaló la luz, es la libertad de sus cadenas la que empuña mi espada, acaso alguna vez mi diosa me garantizó la victoria en este campo?
Merle dejó escapar una lágrima reluciente.
- Tu camino está marcado. Has elegido el camino de la soledad tal como hizo tu padre hace siglos pero…. - hizo una pausa para respirar profundamente - Pero no abandones el camino de la luz, no le des la espalda!
- La luz me dió la espalda por sí sola!! -replicó Belegia - No tengo tiempo para pensar en mi fe, el pueblo debe ser liberado! Me enfrentaré a cualquier demonio que me me encare.
- Tu destino está en el aire hijo.
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Varios centenares de arqueros de Gil-Throndel, los maravillosos arqueros taihenitas, acompañaban ahora a los gruesos del ejercito del Rey. Los pasos de las tropas sonaban acompasados, creando un eco musical entre las rocas de las montañas de los Dioses. El olor de la batalla y la sangre se respiraba entre los marianicos, taihenitas y las nuevas resurgidas tropas seguidoras del rey Belegia.
DUM Dum dum dum dum!! Resonaban los pasos de las tropas.
Una flauta comezó a sonar de lado a lado de los batallones. El mejor y más longevo bardo del continente movia sus dedos sobre la florida flauta, la cual resonaba con potencia en los oidos de todos los combatientes. A Belegia no le gustaba la música, pero se sentía seguro al lado de los tonos protectores de su padre.
Heroes de esta tierra sois
que libertad me dió,
la luz de una semilla que
Korn cruel vendió.
Jugué en Elenya mi perdición
buscando luz en mi corazón
la fe en mi Dios me protejerá
cantando gestas de oscuridad
Juego de guerra y honor
limpian mi sangre y sudor
Vieja semilla es mi tez
los cielos oscuros veré.
Y quién nos dará la libertad?
el equilibrio de la paz
el fin de la guerra de toda maldad
Luz conviertete en pan.
Y mientras los silbidos y el paso acompañaban la música y voz de Elvetharie Syn’helce, la luna se hacía visible en pleno día, acercandose poco a poco al gran astro.
La hora está cerca.
- Daleme Menelya Durem - susurró Belegia
- Ha llegao el dia del cielo oscuro - repitió Patrick en lenguaje común.
La cumbre de dioses era un lugar mítico para todos los aventureros. Según las antiguas leyendas, miles de batallas encarnizadas se libraron en la pequeña montaña donde antiguamente se veneraba a las deidades. Patrick alzó la mirada hasta el punto más alto de la montaña mostrando un paisaje mucho menos alentador de cómo lo recordaba hacia años. Un silencio sepulcral sólamente interrumpido por extraños cánticos molochenses dominaba la escena. Miles de soldados, hechiceros, guerreros y barbaros fieles a la deidad de Moloch rezaban hacia el cielo oscuro. El gran astro declinaba sus rayos al paso de Lunitarie a través de ella, la oscuridad se iba formando a cada minuto mientras los últimos resplandores declinaban a través de la superficie del astro lunar.
Lamenloth gritó de ira y Belegia comprendió la treta en la que estaba metido. No recorrió el miedo sus venas pero el nerviosismo por comenzar una batalla sangrienta se apoderaba de él.
Sonó un tambor grave, una sola vez, y el silenció dominó la escena. Una voz gutural y de ultratumba resonó en cada lado de la montaña. Una voz oscura que hacia palpitar los corazones de todos a una velocidad endiablada. La voz del pacto, la voz de Moloch.
- Hijos mios!! - resonó la voz - El poder de Moloch está con vosotros! El pacto con el señor del Kaos se ha cumplido y la semilla será destruida finalmente para el favor de la oscuridad.
Hizó una pausa que sirvió para que las tropas que mandaba Belegia rezaran su última plegaria, sabiendo de sobra que la muerte estaba cerca.
- La oscuridad es el don que os ofrezco! Vuestra libertad es la que os ofrezco!! Derrotad ahora al enemigo!! Destruid la luz y sus seguidores!
Las tropas molochenses apostadas en grupo claudicaron por la guerra dejándose cada una de sus cuerdas vocales. La batalla estaba cerca y el último batallón que llegaba a Cumbre de Dioses libraría la última batalla por la libertad del continente, el miedo rebosaba la cabeza de cada uno de los combatientes.
Hubo un ruido de metales entre el silencio… todo el mundo desenvainaba su arma.
Tres figuras esbeltas se adelantaron entre las tropas de Moloch, tres mujeres con poderosos bastones mágicos formaron un triangulo y comenzaron a conjurar. Knives conocía el conjuro y quienes lo conjuraban, un escudo nigromántico formado por Gayathelyel, Pitra Ka y Ania, cada una colocada en una esquina de la montaña, proveyendo protección a la gran mayoría de sus tropas.
Las tropas molochenses gritaron y cargaron con furia, cantando saetas malignas y haciendo funcionar los lanzadores de cometas que volvían a silbar entre el viento.
Poco a poco se fueron escuchando los choques de espada y los gritos desesperados de muerte.
- No no, Knives! No pienso permitir que esto vuelva a ocurrir! Ha algo maldito mágo! - Patrick enfurecido y nervioso como siempre agarraba a Knives Dos Rosas de la pechera - Contraconjura su escudo!!
- Estás loco?? - Knives dos rosas se soltó de la mano engarrotada de Patrick- Sueltame! Debería haberte convertido en rana cuando tuve la oportunidad! Demonios de Moloch!
- Algo podrá hacerse, dime que esa barrera tiene un punto débil!
- Esa barrera es infranqueable Pat - negó Knives con la cabeza - No hay forma de entrar hasta allí aunque……
Knives caviló durante unos pocos instantes encontrando la solución en su rápida mente de mago.
- Escucha Pat! La barrera está formada por un vértice de poder arcano. Tan solo debes destruir uno de sus vertices para que el escudo se rompa.
- Vos si que estais loco! -comprendió Patrick - Como voy a llegar hasta uno de los vertices si estan protegidos al menos por centenares de moriquendis y semiorcos asesinos? Es un suicidio.
- No te preocupes por eso, preocupate por destruir el vértice.
Patrick CuentaCuentos asintió nervioso mientras Knives alzaba sus brazos con las dos rosas tatuadas y comenzaba a conjurar alrededor de Patrick. Mientras Knives movía los labios, el cuerpo de Patrick se tornaba de color transparente. El semielfo explorador dió un pequeño grito al no ver su mano derecha consumida por el hechizo de invisibilidad. En unos segundos, Patrick había desaparecido entre la niebla de la Cumbre de Dioses.
“Debo darme prisa” pensó Patrick que caminaba sigilosamente entre refriegas de guerra. Cuando hubo recorrido un poco pudo contemplar la desagradable escena de como un moriquendi de Doomdre y un bandido molochense ensartaban frenéticamente a un paladín una y otra vez, deleitandose a cada una de las estocadas e insultando el nombre de Marie. Patrick estuvo a punto de intervenir ante tal atrocidad, pero era consciente de que si lo hacia el conjuro de invisibilidad no serviría para nada y haría perder su estrategia de sígilo. Que harto había acabado Patrick de la crueldad Molochense. Que hacian ahora Moloch y Doomdre juntos? No se habria equivocado de bando? No, demasiado atroz.
El explorador invisible rodeó varias refiegas importantes y tuvo que saltar varias veces antes de que alguna cometa lo aplastara, al menos las cometas se escuchaban en el cielo y era previsible el esquivarlas. Finalmente llegó a uno de los vertices donde una hechicera humana con los ojos perdidos conjuraba incesantemente formando el triangulo nigromántico de protección.
Patrick gateó en los ultimos metros, entre cadaveres que formaban el exterior del triángulo, con una daga entre los dientes y respirando entrecortadamente. Conocía mejor que nadie el punto débil de aquella hechicera y casi repteando llegó a los pies de la conjuradora.
Poco a poco se fue poniendo de pie, ágarró la daga con la mano izquierda y su mente gritaba “Hazlo hazlo”. La hechicera se realizó de repente de la presencia de Patrick, tiempo suficiente para que el semielfo clavara la daga en su cuello con todas sus ganas. La hechicera Ania miró aterrorizada a su asesino durante unos segundos antes de caer desplomada , muerta, en sus brazos.
- Adios hermana - dijo Patrick sin soltar ninguna lágrima y postrando el cuerpo de la mujer en el suelo.
EL triangulo nigromántico hizo una explosión de color purpura y se disipó entre las tropas de Moloch. Las otras dos hechiceras perdieron la concentración y el impacto de la ruptura las desplazó a las dos en un salto a quince metros de distancia. Las dos quedaron exhaustas e inconscientes en el suelo.
Patrick vió enorgullecido como las tropas de Belegia y las tropas de la luz iban abriendose paso decapitando orcos. Patrick levantó la mano entre jubilos.
- Knives! Knives! lo he conseguido!! La montaña es nuestra!! Apresur…………
El explorador mirando al suelo tuvo que parar su gritos al ver una sombra gigantesca que pasaba por encima de él. Tiró su daga al suelo mientras contemplaba como Korn el Egoista descendia, agitando sus alas rojas de dragon y formando un vendaval.
Mientras el dragón Korn descendía de entre los cielos nublados, el pavor de la muerte hizo recorrer rapidamente mala savia para el cuerpo de Patrick. Petrificado, anodadado, perdido en su propio miedo el semielfo sólo tuvo fuerza para agotar un súspiro. Korn, más esbelto que nunca, aterrizó en medio de la batalla aplastando más aun los cadaveres que dominaban la zona.
Korn no avisó.
De la mandíbula de la imponente criatura surgió un aliento de fuego como llamas del infierno. Patrick (seguramente por instinto) rodó unos metros y evitó el aliento. Korn no cesó en su empeño y siguó lanzando bocanados de su temible azufre. La destreza del semielfo se puso a prueba en el breve tiempo que le concedió el dragón. Dió dos volteretas seguidas de un largo tirabuzón y dos saltos en horizontal. En el último saltó tropezó y cayó de bruces contra el suelo, de espaldas a su ejecutor. Patrick aun en el suelo dió media vuelta para ver su muerte inminente y antes de poder retroceder , el rosotro implacable de Korn se mostró ante él.
Patrick cerró los ojos, con su última súplica y sus recuerdos, que pasaron en un minuto como un relampago, pero nada sucedió.
Abrió los ojos y la faz de Korn, a dos metros apenas de distancia le olfateba con interés. Abrió la boca una vez más y el dragón dijo:
- Tu padre fue un delicioso bocado, hijo de Cuentacuentos……
El semielfo medio loco ya por el miedo sólo gritó:
- Mi padre se llamaba Sam!!!!
Korn vociferó con todas sus ganas moviendo la tierra en la que Patrcik estaba postrado, un grito que sería el ultimo que escucharía, un grito infernal……
Pero no era un grito de furia, sino de dolor intenso. La pata derecha trasera de Korn emanaba sangre y el propio dragón incredulo dio una semivuelta para ver al iluso que habia perforado su impenetrable piel de dragón.
Jinger Tailon se alzaba ante el empuñando con dos manos un espadón sagrado conocido como la Luz de Marie. Su largo pelo castaño ondeaba en el aire y pues era lo único, ya que su temple era erguido y disciplinado en la mejor escuela de paladines de Adertha.
Korn no esperó a presentaciones y se lanzó con su mandíbula hacia la Paladín. Ella retrocedió de un salto y se dispuso en posición de defensa. Un zarapazo y otros tantos volaron en el aire pero el espadón de Marie los retenía como podía. Jinger sabía que no aguantaría tal brutal ritmo de zarpazos, Korn era una bestia más fuerte que una montaña con manos. Dió un giro completo y se coó entre los brazos del dragón, soltó un mandoble directo havia sus tripas, pero Korn reaccionó con su gigante cola. Jinger evitó la cola que pasó como un zumbido por encima de su cabeza, volvió a retroceder y Korn lanzó un zarpazo con su garra buena. La paladin recibío el golpe de pleno y salió volando unos cuantos metros. La fe la levantó pero demasiado tarde para evitar otra emebestida de la garra del dragón. Esta vez el golpe la dejó semi inconsciente y a merced del dragón.
Korn se relamió del gusto. Iba a zamparse a una virgen de Marie nada menos, y se movió en silencio para deleitarse con el engullimiento de Jinger. Pero algo interrumpió el tiempo de goce del dragón, un leve sílibido recorrió el aire…….
El golpe fue tremendo! Una “cometa” había impactado en la espalda de Korn y lo tumbó durante un pequeño tiempo, el dragón quedo semiaturdido y maldiciendo su mala suerte, mientras en el otro lado se escuchaban los gritos de júbilo de dos personajes que manejaban una catapulta lanzacometas.
- Lo has visto Knives? Lo has visto?? Le he dado de lleno! - gritaba Patrick
- Demonios de Moloch!! Debería haberte lanzado a tí, le hubiese hecho más daño!
Korn gritó de nuevo con más furia que nunca, y lanzó una bola de fuego contra la catapulta. Knives y Patrick saltaron lo justo para ver como explotaba el artefacto de guerra en miles de astillas ardientes.
EL dragón dio media vuelta para engullir finalmente a la mujer, pero Jinger ya no estaba postrada. Con la fe de su corazon, levanto su espadón al aire con una mano y lanzó una plegaria de ayuda a Marie. El resultado de la bendición fue maravilloso, un rayo de luz atravesó el espadón de uno a otro lado y acumuló un poder mágico tan fuerte que confirmó a Jinger en la teoria de que la mismisima Marie estaba viendo la batalla.
Korn lanzó un zarpazo salvaje contra ella. Jinger se sintió como un pájaro por la bendición y no dudó ahora en el combate. Saltó hacia arriba y se encaramó al brazo de Korn. Siguió escalando su brazo rapidamente hasta que llego a sus hombros, y alzando el terrible espaón de luz gritó:
- Por la luz de Marie!!!
El espadón se clavó profundamente en el cuello del dragón y la herida del dragón comenzo a desprender una luz bendita que hizó estremecer a Korn. Su cuerpo se fue quemando por dentro y la explosión de luz derribó a Korn. El fin del malvado Korn el Ladrón había llegado y así se escribió en los libros que la luz de Marie acabó con su mas odiado enemigo.
Jinger respiró aliviada y rezó porque Belegia consiguiera llegar hasta la semilla. Realmente podría el rey actuar en consecuencia ahora?
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Los molochenses eran expertos con grandes trucos de magia y respaldados por los sigilosos asesinos moriquendi del malvado Doomdre se transformaban en puras máquinas de degollar. Los gritos de agonía eran intensos en la cumbre de dioses y quebraban el día transformado en noche, como un sueño que se transforma lentamente en pesadilla.
Los barbaros molochenses formaban un escudo tremendo de muerte en la ladera de la Cumbre de DIoses, previniendo así que cualquier heraldo de la luz llegara hasta su parte más alta, donde su señor conjuraba letanías para absorber el poder de la semilla. Una linea molochense sólo se podía destruir con más empuje que la de cien semiorcos empujando a la vez. Pero la carga de Belegia podía incluso aplastar a 200…
El rey seguido por sus tropas mas fuertes y leales arremetían con su caballería, los gritos fueron apagados por ecos terribles de cascos que cada vez retumbaban más fuerte en el miedo de los molochenses. Las dos facciones llevadas por la ira conectaron como manadas de elefantes y el ruido de la batalla se volvió ensordecedor. Entre el espeso humo de la batalla se veía de cuando en cuando cabezas volar y lanzas levantandose al aire empalando a cualquier otro. Una batalla sangrienta que perdudaría por siempre en el nombre de todos como “La última Alianza”.
El rey Belegia a la cabeza había conseguido penetrar las tropas malignas y rebanando la cabeza de su ultimo moriquendi cabalgó raudo hacía el pico de la montaña. Lamenloth resplandecía con furía roja, muy contenta y viva relamiendo la sangre de tantos enemigos que le proveía la vida. En la Cumbre resplandecía una esfera de color azul oscuro que envolvía algún conjuro de gran poder, la hierba del suelo se tornaba negra y seca y se preveía el olor de la nigromancía. El paladín renegado descabalgó de su pesada montura y divisó entre la magia al peor de sus enemigos.
Wouder’ka Doom’dre concentraba todo su poder arcano en un punto de inflexión. Lamentaba haber desprotegido con su poder a su más maravilloso engendro, el dragón Korn, que durante toda la historia habia combatido inmune contra miles de enemigos (incluido dioses) mientras su amo, siempre a la vista de nadie, conjuraba la inmunidad que era la leyenda del dragón ladrón. Pero esta vez, tenía entre manos algo más importante para prestar su atención. La semilla de poder creada por Marie hacia ya casi quinientos años resistía el conjuro de marchitamiento que al moriquendi eterno tenía tan ocupado. Mientras lo hacía sonreía. Nunca hubiese podido canalizar tanto poder de energía sin su más fuerte aliado en ese momento, a su lado, como una masa informe oscura de gas maligno se extendía la sombra del gran Moloch. El dios oscuro conjuraba igualmente contra la semilla, y no parecía que el gran artefacto de Marie pudiese aguantar tanto.
Belegia demostró su presencia élfica ante la extraña pareja, situandose a una decena de metros y empuñando a Lamenloth. Se detuvo levantando la cabeza y retó a sus enemigos.
- Quienes quieren destruir la semilla para su propio beneficio? -vociferó Belegia- No puedo luchar contra un dios!
- Entonces contempla mi poder!! - sonó la voz de doomdre en su cabeza -
- Acaso maldito ladron… - respondio el rey - acaso te has realizado con quien haces tus pactos? Crees que en todo lo que confías es justo?
En un primer intento, Doomdre no entendio las palabras de Belegia pero no pasaria mucho tiempo hasta que su cabeza le diese una sorpresa. La sombra de Moloch sonrió levemente y comenzó a difuminarse en la nada. El dios del pacto había hecho honor a su nombre rompiendo uno más y el malvado moriquendi cayó en la cuenta del engaño. Moloch sólo le había distraido para tener una forma con la que conseguir la semilla y dejarle así indefenso ante todas las tropas, aun dejando sacrificar a cientos de soldados molochenses.
Belegia no dudo y cargó, confiado en sí mismo contra la figura del malvado Doomdre, Lamenloth estaba deseosa de más sangre pura. Pero al señor del kaos no se lo podia tomar a la ligera. Desprovisto de su mayor aliado y sin poder contener el conjuro, apuntó su brazo ante el enfurecido rey de Azerbaian. Una explosión de marchitamiento recorrió entonces todo el cuerpo de Belegia.
Como una flor decapitada, Belegia notó como su cuerpo se descomponía por dentro y por fuera, aruugandose y contrayendose para con sí. Su rostro comenzó a acumular arrugas de sus años pasados y a mostrar cicatrices de longevas batallas, sus ojos se tornaron oscuros por el pasar de los años, su tez fue perdiendo el color que la vida le habia dado y sus extremidades perdieron todo contacto cono lo real. El marchitamiento poderoso de Doomdre le había robado para siempre la juventud al rey, transformando lo inmortal en viejo y desproveyéndole de su condición elfica para siempre. Belegia no aguantó el dolor de los años y Lamenloth cayó de su mano derecha, segidamente sus rodillas tocaron la tierra y él cayó también en el suelo.
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El señor del Kaos arqueaba una sonrisa malevola y desquiciada contemplandoel inerte cuerpo de Belegia en la yerba de la montaña. Con un rápido movimiento de su mano derecha alzó su espada doble con una filigrana y apunto directamente al centro de la espalda de Belegia mientras su mano izquierda agarraba la semilla de poder como la brasa de un fuego entre un charco del mar. Dentro de pocos segundos, el último hijo de Belerion tendría todo el poder que siempre habría soñado y deseado, el largo tiempo de espera al fin se habia terminado.
El momento fue quebrado por un grito de guerra que fue aumentando en intensidad en los finos oidos de Doomdre, el cual levantando la vista divisó como Jinger Talion cargaba ensangrentada con su espadón a dos manos hacía el. La distancia y el tiempo se hicieron eternos para la paladín que cargada de furia gritaba con todas sus fuerzas haciendo todos los demás sonidos de la guerra inevitablemente sordos.
El moriquendi clavó su espada contra el suelo y agarró firmemente con las dos manos la semilla, concentró todo su poder en ella y alrededor de su estilizado cuerpo comenzó a formarse una esfera de fuego etereo. Jinger llegó a su altura y descargó el espadón contra su cuello, con toda su fuerza y su fe, pero el mítico espadón salió despedido casi incendiado y el impacto hizo morder el polvo a la semielfa, que entre varias vueltas chocó contra el cuerpo de Belegia y lo postró hacia arriba. Jinger suspiró por Marie y se desvaneció entre las sombras mientras el fuego consumía sus blancos ropajes.
El fuego de Doomdre comenzó a crecer al igual que sus sonoras y avariciosas risas corrompidas, Su pelo y sus ojos se transformaron en llamas de rojos colores y la luz en la semilla comenzaba a resquebrajarla de arriba a abajo como un pollito saliendo de un huevo pero sin duda, con el poder suficiente para destruir a mil heroes. El fuego consumía etereamente el cuerpo del malvado Doomdre y la magia desatada hacia temblar la tierra e incluso los cielos.
Wouderka Doomdre levantó las manos en señal de victoria mientras la destrucción que se veía venir paraba el corazón de todos los presentes en la batalla. Todos ellos, menos uno.
Belegia puso una rodilla en el suelo y casi sin mirada agarró fuertemente la empuñadura de Lamenloth que resplandecía contenta al volver a sentir una mano firme. Su pelo suelto ahora blanco se mecía con el viento mágico y el pectoral de su desvenciajada armadura cayó al suelo. En su cuello una pequeña mota blanca relucía con intensidad y posando la otra mano en el suelo se irguió con la ayuda de su espada bastarda, sin más bandera que su orgullo.
Lamenloth hizo un arco como si dibujara una luna menguante, cortando el aire y en su final, cercenando la mano de Doomdre con una explosión de frio cegador. Los dos contendientes volaron porel impacto muchos metros, pero la ahora inerte mano de Doomdre caía directamente al suelo como una piedra desde el universo. La mano se consumió por el poder de la semilla y cuando hubo tocado el suelo, ésta germinó.
Un arbol de luz creció impactante en lo más alto de la cumbre de dioses, sus ramas y tallo crecieron a la velocidad de un relámpago y elevaron a Belegia a los cielos … de nuevo abiertos, mientras que Doomdre fue arrastrado por las raices del arbol a un eterno descanso en lo más profundo de la tierra.
Y el cielo, se abrió de nuevo ante las nubes
Prólogo de CORR (aun sin nombre)
Inmediatamente después de la guerra y las ascensión de Belegia al Valhalla como dios hubo durante mucho tiempo una paz envidiable.
Los seguidores del rey, movidos por la gran historia construyeron el castillo de Kaliria en Azerbaian donde se muestra el trono que debería haber ocupado el paladín caido.
Aún con ciertas redencillas entre facciones se creó la Última Alianza entre las gentes. En gil Throndel se construyó un santuario que hacía honor a este pacto entre las gentes, durante años los concilos se fueron sucediendo hasta que las nuevas ansias de poder comenzaron a corromper de nuevo el mundo.
Moloch y Marie siempre se rechazaron y acabron enfrentados mientras que los Taihenitas recargaron el recelo por los belegianos cuando su extensión por el continente era obsesiva, dura y no cuidaba vidas ni naturaleza. La ultima Alianza y sus concilios fueron abandonados en pocos años y las redencillas entre los dioses comenzaron a aflorar de nuevo.
Todo fue una cuestión de tiempo, quizá un suspiro… cuando una destrucción inimaginable arrasó la ciudad de Menelya Dur como jamás se había visto. Las facciones se echaron las culpas unos a otros sin contemplación, ¿una venganza de los dioses? Esto es sólo la raíz del arbol.