“Era un bello atardecer en el puerto de Adertha. Los marineros preparaban el barco para zarpar, mientras algunos otros llevaban a bordo las pertenencias de los viajeros. Sonó la campanilla del barco y los pasajeros comenzaron a subir por la pasarela, mostrando sus billetes al capitán. Cuando todos hubieron subido, y la pasarela estaba siendo recogida, unos gritos interrumpieron la calma de la tarde:

- ¡Aguardad, marineros, ese es mi barco!

A lo lejos, y acercándose a una velocidad vertiginosa, una figura agitaba algo en la mano. El capitán volvió a extender la pasarela y aguardó de brazos cruzados la llegada del hombre.

- Arf arf… - Un humano de unos 18 años de edad se paró a coger aire mientras tendía su billete al capitan - Marcus Forester, señor. Creo que mis pertenencias ya están a bordo.

El capitán consultó una lista y tras unos segundos asintió con la cabeza, dejando pasar al joven a bordo. Sin más dilación, y sin contratiempo alguno, el barco zarpó, por fin, rumbo al horizonte. Marcus bajó a la parte de los camarotes , y abrió el suyo con la llave que le había dado el capitán. No era una estancia precisamente lujosa, pero tenía todo lo necesario para un viaje de una o dos jornadas; una cama, un escritorio y una pequeña bacinilla bastante limpia. En el escritorio permanecía, cerrado, un pequeño sobre con su nombre. Marcus lo abrió y, sentándose en la silla se dispuso a leerlo:

Querido Marcus:

Si estás leyendo esto es que por fin has embarcado, y espero que lo estés leyendo, y no se te haya olvidado embarcar. El proyecto que te encomiendo es de suma importancia para nuestra biblioteca; es un proyecto consistente en la elaboración de una guía de la tierra de Elenya, una guía desde el punto geográfico, pero con apuntes históricos si fuese necesario. Una guía que ayude a plasmar la grandeza de este mundo iluminado por la luz de Marië.

Y te preguntarás: ¿Cómo es que yo, simple aprendiz, he sido escogido para tan importante tarea? Si, lo sé. A primera vista podría parecerte chocante, pequeño Marcus. Has vivido tus 18 años, desde que te encontré, a mi cargo, y nunca has salido de Adertha. Pero la verdad es que yo ya estoy viejo, hijo, y tu eres un joven fuerte y sano. Así que, ¿qué mejor candidato que tu para un viaje tan largo? Confio en ti.

En cuanto al trabajo en si, sería recomendable que escribieras, en un pequeño diario que ha sido dejado por el capitán en el segundo cajón del escritorio (segundo), una descripción de los parajes y ciudades que visites. Es de gran necesidad que siempre lo lleves a mano, por si en algún momento puntual del viaje ves algo que te sorprende o que creas de gran importancia, y así apuntarlo. Luego, tras la jornada de viaje y en un lugar más seguro, deberás transcribir todo lo escrito en el diario, de una forma mas ordenada, a una carta que será enviada a la biblioteca. Espero que así lo hagas.

Sin más molestar me despido, que la luz de Marië te guíe.

P.D: Recuerda, en el segundo cajón. Además encontrarás un buen numero de monedas que te ayudarán en el viaje. Alguien te esperará en Menelya, espero que sepas llegar.

Nicetas el sabio, Bibliotecario de Adertha
Marcus dobló la hoja y la guardó en su jergón. Echo un vistazo a los cajones del escritorio, y tras ello salió a cubierta. Era prácticamente noche cerrada, y el mar rebosaba quietud. Una leve brisa acarició su piel, y se sintió feliz por un momento. Una nueva vida, al menos por un tiempo, abría sus puertas, y esperaba disfrutarla. Estuvo un tiempo observando los quehaceres de los marineros, y, cuando notó que los párpados le pesaban, bajó al camarote, decidido a despertar en nuevos parajes.”