Belegia [Be-lé-gia]
El gran rey, aquel que se sienta en el trono de Azerbaian, el puño.
Símbolo: Una espada bastarda aferrada por un puño y atravesando un escudo de forma perpendicular
Alineamiento: LM (NM, LN)
Ámbitos: Conflicto, odio, tirania, miedo.
Dominios: Destrucción, Ley, Mal, Superchería, Guerra, Fuerza
Armas predilectas: Lamenloth (espada bastarda), El puño del rey (maza de armas)
Belegia es el gran rey. En parte es malvado y malicioso y disfruta con la guerra y el conflicto. Su esperanza desde el trono es llegar a controlar toda Elenya.
Dentro de la Iglesia, la jerarquía resuelven las disputas internas por medio del pensamiento firme y frío, y no del comportamiento imprudente e incontrolado. Los clérigos y adoradores de Belegia intentan alcanzar posiciones de poder en todos los reinos, de modo que puedan hacer entrega del mundo a su deidad. Trabajan sutil y pacientemente para lograr dividir las fuerzas de sus enemigos y alzarse ellos y los aliados de su iglesia por encima de todos los demás, aunque no deben llevar a cabo acciones violentas, rápidas y decisivas, que les ayuden a alcanzar sus objetivos.
Los clérigos de Belegia rezan a la medianoche para obtener conjuros. No tienen fiestas basadas en el calendario, y los rituales se celebran cuando un clérigo superior declara el momento. Las clases predilectas de la religión de belegia suelen ser los grandes Guerreros o mercenarios impulsados por la causa .
Historia/Relaciones: Belegia, alcanzó la divinidad cuando en su lucha contra el gran malvado cortó de su mano la semilla de luz y esta al tocar el suelo, germinó y ascendió a Belegia a lo más alto de los cielos. Durante todos estos años ha ocupado el trono del Castillo de kaliria estando siempre ausente. El rey belegia suele aliarse con cualquier otra divinidad que no sea Taihen .
Dogma: No sirvas a nadie más que a Belegia, el del respeto siempre y haz que los demás le teman incluso más que tú. El puño de Belegia siempre aplasta a aquellos que al final se alzan contra el. La perdición de aquellos que no le siguen es ver cómo el poder se les escapa de las manos. Aquellos que enfurecen a Belegia encuentran su fin más pronto y con más dureza que los que veneran a otras deidades. El que a hierro mata, a hierro muere y si tu hermano está en el suelo hace un esfuerzo por intentar levantarlo.
